Política

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La declaración de Cristina en la farsa judicial “Cuadernos”.

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por Cristina Fernández de Kirchner
17 mar 2026

Bien, muy bien. La verdad que, hasta este momento, si alguien me decía cuál era la causa emblemática de persecución política, sin duda hubiera dicho la causa de Vialidad, por la cual estoy cumpliendo una muy injusta condena. ¿Por qué digo emblemática en materia de persecución judicial? Bueno, porque intervinieron en esa causa jueces mutantes, como en el caso del doctor Ercolini, que se declaró incompetente en la misma causa en el año 2011. Y luego, una vez que vino el gobierno de Mauricio Macri, y su esposa asumió como vocera de prensa y jefa de prensa del ministro de Justicia, entonces ministro Germán Garavano, se declaró competente en una denuncia que hizo precisamente el gobierno de Mauricio Macri sobre la cuestión obras públicas de Vialidad Nacional, únicamente en la provincia de Santa Cruz.


Parecía, de acuerdo a los datos y la descripción del fiscal, que la obra pública había sido inventada por Néstor Kirchner para favorecer a un empresario de la provincia de Santa Cruz. Bien, no solamente tuve un juez que se declaró incompetente primero y competente después, sino que los jueces, que sus colegas, en el Tribunal Oral Federal 2, el presidente jugaba al fútbol con el fiscal, en la quinta particular de Mauricio Macri, el presidente que había hecho la denuncia contra mí. Esos fueron los jueces que me juzgaron, y esos fueron los jueces y fiscales que me condenaron.


Pero, además, lo hicieron por delitos que nunca pude haber cometido, como es la administración fraudulenta del Estado, por parte de un jefe de Estado, sobre todo después de la Reforma Constitucional de 1994. Sin pruebas, no hay un solo testigo que haya declarado contra mí, sin actos funcionales que me vinculen, salvo un decreto que sigue vigente y que, por lo tanto, es un hecho absolutamente lícito, sobre obras que habían sido aprobadas en la Cámara de Diputados. En fin, un disparate total. Pero debo reconocer que esta causa, titulada Cuadernos, la ha desalojado del podio. Ya no se trata de jueces que no son imparciales, ya no se trata de gente que juega el fútbol y que tiene una familiaridad entre acusado y juzgador, sino directamente estamos ante una causa donde juez de instrucción, Bonadio, y fiscal de instrucción, fiscal Carlos Stornelli, son directamente mafiosos. Hay un estadio superior, ya no estamos ante una cuestión de persecución política, en orden a la ideología, en orden a un gobierno contrario, no, ahora estamos inmersos directamente en prácticas mafiosas por parte de jueces y fiscales, y no son cuestiones que se me ocurren a mí para venir a sentarme aquí a decir algo. 



No, no. Escuché atentamente las cuestiones preliminares que desarrolló el doctor Beraldi, que van a ser probadas durante este juicio, desde el forum shopping, armado entre periodistas, junto con el juez y junto con el fiscal, violando claramente la garantía de juez natural, la oleada de detenciones para chantajear empresarios extorsionados y decirles que tienen que declarar en contra mía, en contra de Cristina, en contra de los mugrientos, dijo… están en la Casa Rosada, refiriéndose a mí y a mi compañero de vida, al doctor Kirchner, el fiscal Stornelli, refiriéndose a un, hablando con un empresario, al que también terminó -ante la negativa del empresario- preso, por no declarar en contra mía. Prácticas absolutamente mafiosas.


Podemos pasar por el tema además de las interferencias políticas, un juez que sacaba empresarios amigos que habían sido mencionados y ponía a otros que no habían sido mencionados, pero que ellos consideraban que eran enemigos. Podemos pasar por el tema de falsedades en las actas, en fin, una serie de cosas. Pero yo quiero detenerme específicamente, porque esto va a ser materia de prueba durante el juicio, en un hecho nuevo, que tuvo lugar casualmente un mes y diez días antes, aproximadamente, creo que fue el 25 de septiembre del 2025, que el Tribunal Oral Federal, también de acá, de Comodoro Py, el 8, emitió una sentencia en el caso que se conoce como caso D'Alessio.


¿Qué es el caso D'Alessio? El caso D'Alessio es una asociación ilícita, así lo determinó el tribunal, integrada por miembros de servicios de inteligencia, periodistas, empresarios, que se vinculaban también en el ámbito del Poder Judicial, exhibiendo influencias ante los extorsionados o chantajeados, que contaban con el aval del fiscal Stornelli y del doctor Bonadio. Esto sucedió en la Argentina, y no lo digo yo, lo dicen tres colegas de ustedes, en otro tribunal, donde dijeron, inclusive, que en esa asociación ilícita el vínculo entre Marcelo D'Alessio y Carlos Stornelli, fiscal que sigue siendo fiscal federal de la Nación, era un activo muy importante, fantástico. 



La relación entre el fiscal y el que comandaba la asociación ilícita tenía un activo muy importante en todos los delitos que desplegaba esta asociación ilícita. Debo decir también el manejo delictivo criminal que tuvo Bonadio y Stornelli sobre la figura del arrepentido. Absolutamente un manejo mafioso. Más mafioso no se consigue. 



Por eso digo que es un estadio superior. Hay jueces que, evidentemente, responden a directivas políticas, responden a directivas económicas, y, por lo tanto, inclinan la cancha a favor o en contra, tal cual le indican sus mandantes. Pero acá estamos ante un estadio superior. Ya no es que condenan sin pruebas. No, no. Fraguan y construyen las pruebas que no son pruebas, sino que van a, finalmente, condenar a una persona. 


Estamos ante una cosa nunca vista. Y lo peor de todo, uno ya ha fallecido, el juez Bonadio, pero el fiscal Stornelli sigue siendo fiscal en este mismo edificio. Y tres jueces como ustedes dijeron que tenía un vínculo activo con esa asociación ilícita. 


Y yo quiero traer a colación, porque dije que todas las otras cosas, forum shopping, todo lo que hicieron va a ser probado durante las extorsiones, las oleadas de detenciones, para que los empresarios dijeran, cantaran la Marsellesa en guaraní y se hicieran responsables hasta de la muerte de Kennedy, porque a esa altura, amenazando a una persona de tenerla detenida en la alcaldía y después llevarla a Ezeiza, puede decir cualquier cosa. Bueno, eso se va a probar durante el juicio, ante el testimonio, bueno, de los propios involucrados, de los propios damnificados, de las propias víctimas. Pero acá, en este caso de D’Alessio, que tiene sentencia del 25 de septiembre, reitero, del 2025, hay hechos que están probados. 



Y los hechos probados no son probados a partir de arrepentidos, no, no. Son, en su gran mayoría, hechos probados documentalmente a través de registros digitales, tomados de diálogos entre Stornelli y D’Alessio, vinculado a cuatro casos que voy a detallar. 


El primero, el caso Barreiro. Barreiro fue, Pablo Barreiro y su hermano Sebastián. Pablo fue secretario mío cuando yo era Presidenta de la República Argentina. Su padre había sido detenido en esa oleada de detenciones masivas hechas por Stornelli, donde decía que había sortijas para pocos, famosa y emblemática frase, ya registrada en la historia judicial de la República Argentina. Había detenido a su padre. 



Y se comunica con los hermanos Barreiro, con Pablo sobre todo, que era mi secretario, que había sido mi secretario, un señor Lignani, que aduce que lo hace en nombre de una persona que todas las semanas almuerza con Bonadio y Stornelli. Y le dice cosas como, mira que Stornelli y Bonadio están muy calientes con tu viejo porque no dice nada, y le dicen que su detención es inminente. Le dicen a Pablo tu detención es inminente porque Bonadio y Stornelli… reitero, son palabras textuales… están recalientes con vos porque no dicen nada. ¿Y qué tengo que decir? Y lo citan, para decirle toda esta conversación, en un conocido hotel de Puerto Madero, el Hilton, si mal no recuerdo, en el mes de octubre del año 2018. Ah, porque debo decir que esta asociación ilícita tuvo lugar y al despliegue entre el año 2016 y el 2019. O sea, prácticamente durante toda la gestión del armado, el armado literal, y la instrucción que tuvo a través de Bonadio y Stornelli.



Y le dicen que bueno, lo que podemos hacer es que vos pagues 500.000 dólares, 500.000 dólares le piden, para que no lo metan preso y para que además, si vos pagas eso yo te llevo a la oficina del fiscal Stornelli, y tu viejo sale también con vos y no pasa nada. Bueno, se produce toda una sucesión de diálogos en donde Pablo le dice que no tiene esa cifra, que lo que puede hacer es darle una escritura de la casa de su madre, o la casa de su padre, o de una camioneta, pero que no cuenta con ese dinero. Bueno, finalmente, esto también podría ser un sobregiro, como se acostumbra decir, por parte de este tal Lignani respecto de la vinculación con D'Alessio y con Stornelli.


No. Finalmente, Pablo Barreiro es recibido en la oficina de Stornelli, ustedes tienen el expediente acá, en la oficina de Stornelli, y el acta que se labra no dice absolutamente nada, no se sabe a título de qué lo recibe. Es más, el acta dice que cuenta con la presencia de algún abogado de apellido Vila, si mal no recuerdo, y luego el abogado Vila, en el juicio de D'Alessio, dice que jamás entró a la oficina. O sea que Pablo Barreiro estuvo solamente con Stornelli, y no se sabe en calidad de qué, porque no hay arrepentimiento, ni constancia de diligencia procesal alguna. Mafia pura y dura. Y está vinculada a esta causa porque el padre de Barreiro estuvo detenido en esta causa, y a él lo amenazaban para detenerlo en esta causa, a cambio de dinero. 

El segundo caso es el del empresario Pedro Etcheves, que tuvo una gran discusión pública. Pedro Etcheves es amenazado por D'Alessio, de que Stornelli lo va a meter preso, y comienza a desplegar, cual si fuera un pavo real desplegando sus plumas, frente a Pedro Etcheves, las comunicaciones que tenía con el fiscal Stornelli en la causa Cuadernos. Le muestra los diálogos, inclusive le muestra cuando deciden ir a... Todo eso está registrado, todo esto tiene registro digital, pruebas documentales. Es irrefutable, es un testimonio, alguien puede mentir, un arrepentido ya sabemos lo que... No, no, no, acá es Carlos Stornelli hablando en chat, como estamos acostumbrados a hablar nosotros, con D'Alessio para ver cómo lograban extorsionar a gente para incluirla o para sacarla de esta causa Cuadernos. 

En el caso de Etcheves, finalmente combinan un viaje al balneario CR de Pinamar, eso también surge de los chats. Es más, dice te voy a llevar medialunas de Atalaya, son muy ricas realmente, cuando vaya a Pinamar, y van a Pinamar. Ya en Pinamar, en el balneario CR, no solamente hay registro de chats, porque hay tomas fotográficas. Una primera toma fotográfica es una selfie que se saca en el balneario, donde había quedado en encontrarse porque le dice en CR, Stornelli le dice en los chats, se saca una selfie él solo. Después hay otra selfie, hay otra fotografía que está tomada por el propio Pedro Etcheves, porque a Etcheves lo hacen permanecer en el balneario, pero en otra mesa, a cinco o seis metros.


Entonces Etcheves comienza a tomar fotografías. Primero de Stornelli con D'Alessio, y luego se agrega una tercera persona, que no voy a decir su nombre, pero se produce una situación muy especial, porque Pedro Etcheves en una mesa y los otros tres personajes en la otra, le empieza a preguntar D'Alessio, lo mismo que me preguntó usted, ¿tiene antecedentes penales? ¿Tuviste antecedentes penales? Le empieza a preguntar cosas vinculadas con un posible procesamiento o no. Todo esto sucede y se va intercambiando preguntas D'Alessio. Finalmente, luego se levantan y Stornelli termina dándole la mano a Pedro Etcheves, una suerte de certificado mafioso, de que habían hablado y arreglado la situación.

Más tarde D'Alessio le muestra un cuaderno, un cuaderno negro, fíjese qué paradoja, el que tenía el cuaderno parece que era Stornelli, un cuaderno negro donde hay una cifra que son 300, que eran los 300 mil, 500 mil le pedían a Barreiro, 300 mil dólares le pedían a Pedro Etcheves para no detenerlo e incluirlo en esta causa que tienen ustedes hoy en trámite. Y le dicen, en realidad está Gustavo acá, el tercer personaje, no lo voy a nombrar porque no vine acá a hacer política partidaria ni nada, pero me llama la atención porque toma estado público y porque además en el propio intercambio de chats que hay y de diálogos que hay entre Pedro Etcheves y D'Alessio, D'Alessio le dice que la persona que estaba ahí de barba era el cajero, cajero de la causa Cuadernos y que además estaban buscando… me di cuenta, dice D'Alessio, cuando hablaba con los dos que estaban buscando dinero para la campaña electoral porque quiere ser gobernador… es increíble, cuando vi todo eso la verdad que me llamó mucho la atención, sobre todo porque en la Argentina durante las últimas décadas ha habido un autodenominado periodismo de investigación que se presenta como muy incisivo y sin embargo, pese a estas cosas, no se supo tampoco la identidad de quien era la tercera persona que estaba ahí y que estaba buscando plata para su campaña a gobernador. 

No voy a decir el nombre no vine a eso en esta oportunidad, pero luego hay más intercambios, hay audios, hay grabaciones, imposible hoy desarrollar todo esto, seguramente se va a volver a tratar durante el juicio, donde D'Alessio le sigue comentando, y después inclusive le llega a comentar a Etcheves que tenía que hacerle una cámara oculta a un abogado, que después vamos a hablar de ese caso, es el cuarto caso también vinculado con la causa Cuadernos, y revela un trato cotidiano, familiar casi, con el señor fiscal Carlos Stornelli. Todo vinculado a esta causa donde le pedían plata a la gente para sacarla, le pedían plata para no incluirla en la causa, donde además metían presa gente para que dijera que yo era la responsable de todo y de no se sabe de qué, porque también debo decir que me tocó, desde el 6 de noviembre hasta que me enfermé en diciembre, escuchar que era responsable o que había recibido 203 casos de cohecho, coimas… primero, dónde, cuándo, cómo, quién la recibió, ¿yo?, ¿de quién, cuándo, cómo, cuánto? Pero, además, ¿dónde está toda esa plata? Me dieron vuelta, en esta causa, mi casa de Río Gallegos, mi departamento en Juncal y Uruguay, y me rompieron la casa de Calafate. No voy a hacer mención de algún otro fiscal que anduvo con excavadoras buscando plata por la Patagonia, haciendo pozos y buscando plata por la Patagonia. ¿Ustedes saben cómo vivo yo, cómo viven mis hijos? A ver, ¿qué es esto de que se robó un PBI, que se robó miles de millones? Pero, miren, si me hubiera robado miles millones no estaría sentada acá, ¿sabe qué? No estaría sentada acá seguramente, sobre todo teniendo en cuenta ciertos funcionamientos del Poder Judicial y de la Justicia, lamentablemente, en la Argentina.


Sigo con el caso de D’Alessio, segundo hecho fue el de Pedro Etcheves. El tercer hecho no tiene que ver con esta causa Cuadernos. Es un hecho, se conoce como el caso Castañón Di Stéfano, no tiene que ver con esto, pero revela la estructura casi mafiosa personal del fiscal Stornelli. ¿Quién es el señor Castañón Di Stéfano? Cristian, creo, Castañón Di Stéfano. Es el ex esposo de la mujer, de la esposa, de la señora del fiscal Carlos Stornelli. Sí, esto que parece para Intrusos o para esos programas de chimentos, esto se produjo también acá en Comodoro Py y lo protagonizó el fiscal que instruyó esta causa, el fiscal que redactó esa acusación kilométrica que escuchamos desde el 6 de noviembre hasta fines de diciembre. 

¿Quién es este señor? Este señor es el ex esposo de su mujer, ¿y qué le pide Stornelli a D’Alessio? Que lo investigue, le pasa los nombres, le pasa la profesión, le dice, bueno… los diálogos demuestran también el tema de las pasiones humanas. En definitiva, uno siempre se quiere encontrar, detrás de cada actitud de un funcionario público, sea juez, sea legislativo, sea ejecutivo, siempre planificación, estrategia, táctica, ideología, y muchas veces los hechos de los hombres y de las mujeres están dominados por pasiones, es la historia también, ¿no? Marco Antonio y Cleopatra y Julio César, Otelo el moro de Venecia… bueno, el señor parece ser que estaba preocupado, y esto es textual, no estoy agregándole nada, estaba preocupado porque era piloto y viajaba muy seguido, vivía en Estados Unidos, ¿y por qué viene tanto a la Argentina?

Bueno, finalmente le pide a Marcelo D'Alessio qué podían hacer con él, qué podía investigar. Y D'Alessio le propone ponerle algo en el equipaje, cocaína, droga, y el fiscal acepta. El fiscal que hizo esta causa y que dice que somos todos unos delincuentes, que es un fiscal federal de la Nación, acuerda con el jefe de una asociación ilícita que le van a poner droga, cocaína, en el equipaje del ex marido de la mujer… aqueroso, mafioso, ya ni siquiera mafioso, no sé qué adjetivación se le puede dar a todo esto.

Finalmente, no sé en qué quedó, pero esto sucedió… este tema de Castañón no es en esta causa, pero refleja, sobre todo en épocas donde escucho hablar tanto de moral y de ética, la catadura de la gente, de utilizar el cargo, el cargo que es la persona que representa el interés público, la vindicta pública, poniéndole droga al ex marido de la mujer.

Y el cuarto caso, que es uno de los más graves, porque también está vinculado no solamente con este caso, sino con el ejercicio de la defensa de uno de los acusados en esta causa, que es Thomas, que fue un funcionario de nuestro gobierno que desempeñaba tareas en Yacyretá, es contra el doctor José Manuel Ubeira, que debo decir que también es abogado mío, no en ninguna causa en la que estoy como acusada, sino en la que estoy como víctima, cuando se me intentó asesinar el primero de septiembre del año 2022. 

José Manuel Ubeira defiende al señor Thomas, y también defendía a Elaskar, en una causa que también se denominó mediáticamente la ruta del dinero K, cuando no hay ningún K, y que inclusive se llegó a fraguar una operación contra el juez Casanello, otro juez de Comodoro Py, diciendo que se había entrevistado conmigo en Olivos cuando se demostró que era toda una operación y fueron condenados los que fueron testigos falsos. Así estamos las cosas en la Argentina, sobre todo el Viceministro de Justicia actual fue el que pergeñó esa maniobra en contra del doctor Casanello. 

Bien, ¿qué pasó con el doctor Ubeira? Le querían hacer una cámara oculta. Cámara oculta. Lo querían cortar como se dice en la jerga tumbera. Y ¿por qué? Porque, según ellos, había aparecido un escrito en una del doctor Rusconi donde… que también es un letrado que defiende a otro acusado aquí en este juicio y que decían que tenía letra de CFK. Es más, hay un diálogo en chat donde el propio… el propio Stornelli le propone qué abogado puede ser el que le haga la cámara oculta a Ubeira. Un tal Rodrigo. Le dicen: “¿no puede ser Rodrigo?” Y le contesta que le contesta que “no puede ser Rodrigo porque Rodri defiende a Fariña”, otro arrepentido en la ruta K “y por lo tanto se me va a armar un quilombete”, estoy diciendo todas las palabras textuales, “quilombete con Patricia B”. Patricia B es Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad, jefe de la asociación ilícita, fiscal federal de Comodoro Py, juez Bonadio de Comodoro Py. Ese era el escenario en el cual se desarrolló, se armó y se pergeñó esta causa por la cual estoy sentada hoy aquí. Realmente ha desalojado del podio a Vialidad, Vialidad un poroto al lado de esto.

Un poroto al lado de esto. Y proponen… Terminan allanando la casa del doctor Ubeira en Mar del Plata. Es más, en una parte le dice: “¿te gustaría que la cámara oculta fuera una cosa así como de terrorismo? ¿Te interesa?” De terrorismo, de terrorismo. Hoy, aniversario de la voladura de la embajada en la República Argentina, el señor D'Alessio le pregunta a un fiscal federal de la nación si le parece bien armar una causa de terrorismo con una cámara oculta a un defensor para reventarlo al defensor y reventar al defendido. En esta causa, y sigue siendo fiscal, pero… ¿En serio que ustedes piensan que la sociedad, yo y cualquier otro ciudadano argentino puede pensar que en este país hay un Poder Judicial respetable y que hay…? La verdad, la verdad, yo siento que, como lo dije, creo que nos fue en esta sala también cuando fue Vialidad, que le dije a los jueces que la sentencia estaba escrita. Y no es que tengo una visión conspirativa de la historia, de las sentencias que se escriben. Cuando veo todo lo que dicen, se demuestra y se sigue adelante con el juicio, y no es porque se esté buscando impunidad ni nada, no, en absoluto, investiguen. Es más, es más, en Vialidad, en Vialidad propuse desde el primer día que se hiciera un peritaje de toda la obra pública entre el 2003 y el 2015 para determinar cuáles eran las responsabilidades y si había habido corrupción. Se negaron, me dijeron: no, se investiga únicamente Santa Cruz. Eso era lo que habían montado durante una década: el empresario, amigo de Néstor Kirchner, que se benefició con obras en la provincia de Santa Cruz. Resulta ser que ahora, que ese fue el presupuesto fáctico, básico, por el cual se me condenó a seis años de prisión y a proscripción definitiva para ocupar cualquier cargo público, resulta ser que no, que ahora esa figura en donde hay una asociación fraudulenta en beneficio de un empresario de Santa Cruz, ahora ya no. Ahora resulta ser que soy la jefa de una asociación ilícita con todos los empresarios de la obra pública de la República Argentina, donde Lázaro Báez no aparece en ningún cuaderno, libreta, ni nada que se le parezca. 

¿Pero en serio, en serio estamos haciendo esto en la República Argentina? Juzgando cosas dos veces, la verdad, es increíble. O sea, estoy presa porque decían que administraba todo en favor de Lázaro Báez en perjuicio a otros empresarios, y ahora me dicen que tengo que ir presa porque soy la asociación de todos los empresarios que les dije que los investigaran y no quisieron. De todo esto hay constancia en vialidad. ¿Pero en serio? Tienen derecho a perseguir, porque la historia se nutre de persecuciones, pero por favor, sean más coherentes a la hora de perseguir, no pueden estar diciéndole a una persona que está condenada por haber sido socia de un empresario, decirle ahora que la van a condenar porque es socia de todos los otros empresarios, vamos, hay algo que no cierra, algo podrido huele en Dinamarca, y no hace falta ser Shakespeare para darse cuenta.

Entonces, creo que esto es el problema que hoy estamos teniendo. Cuando, además, el primero de marzo de este año, en la asamblea legislativa, me tocó hablar durante ocho asambleas legislativas… En la asamblea legislativa del primero de marzo, el Presidente de la República anuncia que voy a seguir presa por la causa cuadernos y por la causa del memorándum por Irán. El Presidente de la República. Escuché también, cuando el doctor Beraldi hizo esa presentación de esto aquí, decir a alguien que: bueno, muchos presidentes y presidentas han dicho cosas. Yo invito a cualquiera de ustedes a que me traigan alguna manifestación de algún presidente o presidenta que haya anunciado en una asamblea legislativa que otro ciudadano argentino iba a ser preso por causas judiciales en trámite.

Más violatorio de la Constitución Nacional que impide que se interiorice el Poder Ejecutivo por causas judiciales, no hay. Desde la época de Rosas no hay. Ahora bien, uno se pregunta porque claro, el que escuchó esto, bueno, pero ¿por qué? ¿Entonces es solamente ideología? No, miren, si tenemos este texto, este texto que estoy describiendo de la juridicidad en Argentina, del funcionamiento del Poder Judicial en la Argentina, este texto tiene que ver con un contexto. Y ese contexto es la historia institucional de la República Argentina, la política si quieren, pero a mí no me gusta referirme a la política porque parece que estamos bajando el perfil o estamos hablando de algo partidario. No, no, el correlato está en el contexto de la historia institucional de este país.

Miren, en unos días más se van a cumplir 50 años del golpe del 24 de marzo de 1976, el último golpe militar, el más sangriento, el más terrible, pero el último. Todo el siglo XX se caracterizó, no solamente en la Argentina a partir del año 30, sino en todos los países de Centroamérica y de toda la América del Sur, de la interrupción de gobiernos populares y democráticos por parte de las Fuerzas armadas. Las Fuerzas Armadas eran el instrumento para destituir a esos gobiernos, Escuela a las Américas, etcétera. La historia, no estoy contando nada conspirativo, es el desarrollo de lo que pasó no solamente en la Argentina, pasó en Brasil, en Uruguay, en Chile, en Ecuador, en todos, toda Centroamérica también. Obviamente, en el siglo XXI, no se podía seguir con esta metodología y se sustituyó la intervención en la vida institucional de los países por parte de las fuerzas armadas a través, para hacerlo a través del poder judicial.

Y en nuestro país en particular, esto se acentuó aún más a partir de la reforma constitucional del año 94, de la cual fui parte porque fui convencional constituyente junto con Néstor Kirchner, con la introducción de la figura del Consejo de la Magistratura, una construcción jurídica para magistratura de carácter europeo, que no tiene absolutamente nada que ver... Yo la voté en contra, no la pude votar en contra porque estaba formando parte del núcleo de coincidencias básicas, pero me tocó charlar, me acuerdo con quien fuera miembro también de la Corte, Cavagna Martínez, que era constituyente junto conmigo. Él tampoco estaba de acuerdo con el consejo de la magistratura, porque iba a pasar lo que está pasando: la politización de la justicia. Cuando los jueces y los fiscales, además de administrar justicia, tienen que armar listas para participar en el Consejo de la Magistratura, la celeste, la bordó, la blanca, la verde, necesariamente... se corporiza... Se traduce en una corporación. Si antes era que había un criterio corporativo, termina acentuándolo el Consejo de la Magistratura. 

No es normal que los jueces se dediquen a armar listas para ver quién entra al Consejo de la Magistratura como magistrado por los magistrados. ¿Por qué? Porque es el lugar donde además se eligen las ternas de los jueces y donde se los juzga. A ustedes les han trasladado lo que tenían las Fuerzas Armadas antes. Antes las fuerzas armadas se juzgaban a sí mismas, ahora ustedes se juzgan a sí mismos en el Consejo de la Magistratura. Esto evidentemente distorsiona absolutamente el rol de la Justicia. Y fíjense ustedes si no, díganme cuando la justicia, cuando el poder judicial se administraba de acuerdo a la Constitución de Alberdi, a la de 1853, en donde el Poder Ejecutivo mandaba una propuesta al Senado y el Senado la aprobaba o no la aprobaba con las mayorías calificadas necesarias. Y cuando había que hacer un juicio a cualquier juez lo hacía como acusador a la Cámara de Diputados y como juzgador al Senado. Díganme si no… en esa época no tenía un prestigio mucho más grande la justicia que el que tiene ahora. ¿Ustedes se creen que es casualidad el desprestigio de la justicia, que es una visión conspirativa o que se nos ocurra a los que estamos acusados políticamente de decir esto?

Es la realidad que está viviendo la República y cada vez va a ser peor. Y cada vez va a ser peor, porque se va a profundizar la crisis económica. ¿Les parece? Miren, además, y esto es una cosa que me tocó mirar, me gusta observar mucho la historia y cómo pasan las cosas. La obra pública, esta estigmatización de la obra pública. Fíjense qué curioso. Lo escuché al doctor Ubeira cuando habló el otro día de que al gobierno peronista también, al gobierno peronista de Perón y de Evita, se lo persiguió después de la caída, del golpe del 55, entre otros a través de la figura del general Pistarini que había sido Ministro de Obras Públicas y que permaneció enfermo preso. Y él decía que la obra pública interpelaba, no solamente la obra pública interpela, la obra pública desarrolla infraestructura, es una multiplicadora de la actividad económica industrial.

¿Creen que es casualidad que también fue la obra pública en Brasil la causante del encarcelamiento de Lula? ¿O de Rafael Correa y su vicepresidente Jorge Glass en el Ecuador? Es curioso porque, miren, yo quiero contarles como expresidenta que cuando una es presidenta administra no solamente el tema, el Estado no solamente administra obra pública. ¿Usted sabe la cantidad de millones, de centenares, de miles de millones de dólares que se pagan a empresas extranjeras, por ejemplo, proveedoras de todo lo que es la aparatología medicinal y la nuclear? Son las principales empresas de los países centrales, o los laboratorios con las vacunas, con los remedios. Fíjense qué curioso, no hay ninguna causa, ni acá, ni en Brasil, ni en Ecuador, ni ninguna otra parte que esté vinculada a episodios de corrupción, vinculados con que… en realidad hubo uno de IBM en el año y no pasó nada, ¿no? ¿Creen que es casualidad? ¿Saben qué pasa? Que la obra pública en la gestión además de ser multiplicadora y generadora de trabajo y de desarrollo empresarial nacional, no requiere insumos importados para su desarrollo. Con lo cual genera mucha actividad económica sin que se afecte la balanza comercial, sin que se afecte la balanza cambiaria por la entrada o salida de dólares que uno tiene que pagar por insumos en determinadas actividades. 

No es casual que los gobiernos populares acá, el peronismo, Lula en Brasil, Correa, desarrollen planes de infraestructura. Es agregar, además competitividad a la economía y bienestar a la sociedad a través de hospitales, escuelas, fábricas, puentes, rutas, aeropuertos, puertos. No es casual. No es casual esto. Entonces creo que, y volviendo al tema principal del juicio… Creo que este juicio, y fíjense que no estoy diciendo impunidad a la obra pública. Lo vuelvo a repetir, investiguen, fui yo la que pedí que investigaran en vialidad. Quiero decir entonces, señores jueces y, en fin, a todos los que están escuchando, que me parece sinceramente un gran disparate esta causa. Me gustaría que alguien pudiera vincular hechos funcionales a lo que se describe. Me gustaría que me dijeran dónde está ese dinero, me gustaría que me dijeran cómo fue que me pagaron, que me dieron, que… cómo fue. No cosas al boleo. Y sobre todo ¿es creíble? No voy a hablar de la adulteración de los cuadernos, porque eso se va a tratar seguramente durante el juicio, no voy a hablar de que hasta el que los tenía, un tal Bacigalupo, en otro juicio se comprobó que también había metido mano él en los cuadernos. De la literatura que en una parece García Márquez y en otro, en fin… no voy a hablar de todo eso, se va a demostrar. ¿Pero realmente, realmente, es posible esta instrucción y esta acusación realizada por prácticas mafiosas como fueron las que llevaron adelante Bonadio y Stornelli? Y Stornelli hoy, hoy sigue siendo Fiscal Federal de la Nación.

Realmente, nada de esto contribuye a, bueno, a mejorar la vida a los argentinos, seguramente que no, ¿no? Leía, para terminar, leía que el otro día en un portal hablaban de “comienzan las indagatorias por el juicio cuadernos, los cargos contra Cristina Kirchner y la expectativa de la pena”. Fíjense qué curioso, ¿cómo la expectativa de la pena si recién empezó el juicio? Bueno, y calculan que por asociación ilícita y por tantos hechos de cohecho que quince años. Miren, me pueden dar quince, me pueden dar veinte, sumado a los seis de vialidad, me puedo morir presa. Me puedo morir presa con este sistema y con este Poder Judicial, pero créanme que en algún momento, en algún momento esto se va a terminar. ¿Saben por qué? Porque más allá de lo que puedan lograr a través de campañas mediáticas, a través de redes, etcétera, el estómago sigue siendo algo que requiere determinada cantidad de proteínas y de alimentos para poder funcionar. Y la gente necesita tener una vida, no de lujo, pero sí por lo menos saber que le va a alcanzar para el alquiler, para la expensa.

Bueno, miren, llega un momento en que finalmente, finalmente las cosas cambian. Yo espero que los cambios sean porque la Argentina en ese sentido pudimos resolver en el año 2001 una crisis institucional muy grave dentro de las instituciones. Pero claro, se hace muy difícil creer en las instituciones cuando adentro de ellas todavía hay gente como el fiscal Stornelli. Así que me preguntaba el señor presidente, usted es el presidente del tribunal, ¿no? Me preguntaba el señor presidente del tribunal si iba a contestar preguntas. 

Mire, yo le voy a decir, ¿sabe cuándo voy a contestar preguntas de este tribunal y de cualquier otro de Comodoro Py? El día que alguno de ustedes, no ustedes porque son de orales, pero algún juez o algún fiscal lo llame a Stornelli, a que declare sobre alguna de las barbaridades que están comprobadas en expedientes que están en esta misma casa. En ese mismo juicio que se aprobó y que se sentenció el 25 de septiembre. Voy a creer y voy a pensar en responder preguntas el día que algún fiscal, algún juez cite a Mauricio Macri para hablar de los parques eólicos que duerme el sueño de los justos también acá en Comodoro Py. O… O... O... También algún fiscal cite a alguno de los... Porque yo hablé de la obra pública y hablé de los gastos y de las inversiones que se hacen en materia de salud. ¿Sabe dónde están las cifras más brutales? En finanzas, en el Banco Central, en el Ministerio de Economía, con los préstamos, con las comisiones de las emisiones de deuda. Fíjese que no hay absolutamente una sola causa por la causa, por la deuda del fondo monetario. No sabemos dónde se fueron 20 mil millones de dólares entre el préstamo y la entrega del gobierno. Ahí no se sabe absolutamente nada. Bueno, el día que llamen a algún ministro, al Toto Caputo o a alguno de esos, a declarar ante la justicia por lo que hicieron, ese día les voy a contestar preguntas. Pero hasta ese día, permítanme no formar parte de este circo. Muchas gracias, señores jueces.