Mientras ocurre un femicidio cada 30 horas, el oficialismo impulsa en el Senado de la Nación la media sanción al proyecto de ley para aumentar las penas a los delitos de falsa denuncia y falso testimonio, especialmente en casos de violencia de género y abuso sexual. Sin sustento estadístico ni rigor jurídico, este proyecto persigue un objetivo político: atacar desde las instituciones del Estado los derechos conseguidos por el movimiento feminista. Persecución penal para mujeres, encubrimiento para abusadores.